Univeso mío:
Después de la palabra número cien yo ya no escucho.
El detalle me dispersa y la rosca me da migraña: Será que no soy una tuerca.
Apelo a lo simple,
a las palabras justas,
al contenido franco.
No quiero detalles innecesarios ni exceso de información.
Apelo a no verme envuelta en espirales verborrágicos que solo hacen ruido en mi cabeza;
a que evites llenarme de mensajes sin consistencia;
a que los detalles inútiles y las descripciones adornadas se usen para relatar ficción.
Apelo a todo esto porque, Univeso mío, Después de la palabra número cien solo oigo murmullos.-
miércoles 10 de agosto de 2011
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1 si se le da la gana, deje comentario:
Lei 2 veces. Conté cien palabras. Interesante...
Slds
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